La carrera por establecerse en el mercado estadounidense nunca ha sido tan competitiva. Las empresas internacionales se enfrentan a una realidad urgente: las oportunidades de mercado surgen rápidamente, las expectativas de los clientes evolucionan constantemente y el panorama competitivo cambia de la noche a la mañana. Los enfoques tradicionales para la constitución de entidades se han convertido en desventajas críticas cuando la velocidad determina el éxito a largo plazo en el dinámico entorno empresarial estadounidense.