Para la mayoría de los fundadores de empresas de tecnología sanitaria del Reino Unido, la expansión a EE. UU. ha sido un objetivo prioritario durante años. Siempre parece que llegará un momento mejor. Pero en 2026, el coste de la espera ya no es una utopía. El capital está ahí, el interés es real y la competencia no se queda de brazos cruzados.